Política editorial

En vigor desde el 22 de septiembre de 2026.

Esta página explica de dónde sale lo que publicamos, qué hacemos antes de poner un texto en línea, cómo corregimos un error y por qué la publicidad del sitio no cambia el contenido.

De dónde salen los datos

Un número, un estudio, una norma o un plazo solo entran en un artículo con su fuente. Cuando citamos un dato, decimos quién lo publicó y cuándo lo consultamos. Preferimos el documento original: el organismo público, el estudio completo, la página oficial de la institución. En los artículos de seguros, casi todo lo que usamos es material público para consumidores de organismos como la National Association of Insurance Commissioners, los departamentos de seguros estatales y las agencias federales de Estados Unidos, y cada artículo enlaza la página que leímos.

Lo que no tiene fuente no se convierte en una afirmación de hecho. Cuando un párrafo es nuestra lectura del asunto, el texto dice que es nuestra lectura. Esos artículos están escritos en inglés y hablan del mercado estadounidense: las coberturas y las reglas cambian de un estado a otro y de un contrato a otro, así que el texto describe cómo funciona normalmente una cobertura y después recuerda que lo que resuelve es tu propia póliza.

Los ejemplos de estafa los escribimos nosotros

Los mensajes falsos que aparecen en nuestros artículos sobre estafas están escritos para enseñar. No usamos capturas, conversaciones ni la historia de una víctima real, ni siquiera con el nombre borrado. Quien perdió dinero en una estafa no tiene que convertirse en ejemplo público.

La estafa retratada existe de verdad. La escena y las palabras son inventadas. Tampoco reproducimos el logotipo, el diseño ni el teléfono oficial de ninguna empresa dentro de un mensaje falso de ejemplo.

Cuando citamos el nombre de una empresa

Los estafadores usan el nombre de una empresa conocida porque así el mensaje parece de fiar. Cuando explicamos una estafa de ese tipo, la empresa imitada también es víctima, y el artículo lo dice en la primera línea. Llamar a algo «la estafa del paquete» nunca significa que la empresa de paquetería esté estafando.

No publicamos páginas del tipo «esta empresa es una estafa» ni insinuamos fraude sin una investigación propia. No hacemos rankings de aseguradoras ni listas de las mejores pólizas. Cuando un artículo compara productos financieros, los criterios se fijan antes de mirar cualquier relación comercial, se aplican igual a todas las opciones, y se muestran la fuente y la fecha de consulta.

Cómo usamos la inteligencia artificial

Usamos herramientas de inteligencia artificial para investigar, ordenar el material y redactar parte de los textos, y también para generar la imagen de apertura de los artículos. Nada de eso se publica solo: una persona de Prudents lee el texto entero, comprueba los datos citados contra la fuente y aprueba la imagen antes de la publicación. La responsabilidad de lo publicado es nuestra, no de la herramienta.

Las imágenes de apertura son ilustraciones hechas por ordenador. Representan la situación que describe el artículo y nunca muestran a una persona real, un siniestro real ni un documento real.

Publicidad, afiliación e independencia

El sitio puede mostrar anuncios de redes de publicidad, entre ellas Google AdSense. Quien elige esos anuncios es la red, con sus propios criterios. Prudents no sabe de antemano qué anuncio va a aparecer en qué artículo, no vende espacio dentro del texto y no acepta dinero para hablar bien de nadie.

Algunos enlaces pueden generar una comisión para Prudents. Cuando ocurre, está escrito en la propia página, antes del enlace. La comisión no cambia el análisis, la conclusión ni el orden de lo que recomendamos. Si la conclusión honesta es que ninguna opción le sirve a quien lee, eso es lo que dice el texto.

El anuncio y el contenido están separados en la página, y ningún anuncio se presenta como si fuera un artículo nuestro.

Corrección y actualización

Los errores ocurren. Cuando encontramos uno, corregimos el texto y, si el error cambiaba la conclusión, dejamos constancia de la corrección en la propia página. Un artículo sobre una norma, un precio o un plazo se revisa cuando la información envejece, y se retira cuando deja de ser fiable.

Si encuentras un dato equivocado, un enlace roto o una explicación que no coincide con lo que te dijeron, escríbenos a [email protected]. Respondemos y, cuando el error es nuestro, decimos qué cambió.

Quién escribe y quién revisa

Los textos los escribe y los revisa el equipo de Prudents. No publicamos el nombre, la foto ni la biografía de quien firma, y la página Sobre Prudents explica el motivo: hablamos de fraude, contamos cómo actúan los estafadores y recibimos avisos sobre quien usa el nombre de marcas conocidas.

El trato es este: en lugar de pedirte confianza por el currículo de un autor, enseñamos la fuente de cada dato y asumimos la corrección cuando nos equivocamos.

Lo que este contenido no es

Lo que publicamos es información para ayudarte a decidir con más calma. No es asesoramiento jurídico, policial, de seguros ni de inversión, y no sustituye la atención oficial de la empresa o del organismo implicado. Prudents no vende seguros y no tiene licencia para asesorar sobre ellos. Ningún contenido nuestro garantiza que un siniestro se vaya a pagar ni que nunca te vayan a intentar estafar.